miércoles, 14 de octubre de 2015

CRÓNICA DE UNA LIBERTAD CONDICIONAL










Este libro está compuesto por palabras-armas. Estallan, hacen ruido, están lastimadas, hieren, tienen una fuerza belicosa: se baten a duelo con los estereotipos, los burlan, los consumen, los manosean, en un mano a mano tan directo que una mala pasada, o un mal reflejo, le devuelve la iniciativa al estereotipo.

Del Prólogo, por Tinta Limón.

Había como veinte pibes, me acuerdo que estoy llegando y aparece uno por la esquina tirando al aire: ¡pum! ¡pum! ¡pum! Y sale otro, "¡buena guacho!". Yo a lo primero me la tenía guardada. Hasta que en un momento les dije, "che muchachos les quiero mostrar algo que estoy haciendo con otra gente". La muestro, saco dos y se la doy a los que tengo más afinidad. Y veo que uno que estaba parado la hojea y como que frena en un texto, se va unos pasos donde hay una escalera, se sienta... ¡y se cuelga a mirarla! Entregué como diez, se empezaron a enganchar todos. Y les dije, "por favor, chicos, no la rompan". Después anduve por un par de las casas de los pibes, ¡y la tenían en el modular!

Del Epílogo, por ¿Todo Piola?


















Solicitar libros a librosenlilith@gmail.com

No hay comentarios: