CLAUDIA CESARONI
Ed. Norma

Venimos por medio de la presente a poner en conocimiento que estamos condenados a la pena de reclusión perpetua, siendo que hay irregularidades en el caso, ya que en el momento de los hechos que se nos imputan éramos menores de edad, y como tal hay leyes que nos amparan y no se cumplieron en lo más mínimo (…)
La carta, escrita a mano y sin fecha, anunciaba una huelga de hambre para junio de 2003. La firmaban tres adolescentes condenados a prisión perpetua en nuestro país.
Los casos de seis jóvenes le sirven a Claudia Cesaroni para analizar el sistema penitenciario argentino y preguntarse sobre un tema que divide a nuestra sociedad: la edad de punibilidad, los adolescentes y las políticas de seguridad.Las condenas impuestas a estos jóvenes en el lapso 1999-2002 fueron definidas como inaplicables por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en diciembre de 2005 y su denuncia admitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en 2008. Son, en general, repudiadas por legisladores, funcionarios públicos, organismos de derechos humanos y especialistas en derechos de infancia. Pero mientras el caso de las perpetuas a menores se desarrolla en escritorios oficiales, juzgados e instancias internacionales; mientras los informes, las resoluciones, las actas y los escritos van y vienen, cinco jóvenes siguen presos y uno apareció colgado en una celda castigo de la Penitenciaría de Mendoza.
En La vida como castigo, Claudia Cesaroni se basa en su experiencia legal y en el contacto próximo con los jóvenes condenados para relatar sus historias de vida, explicarnos el contexto en que se dictaron sus condenas y acercarnos al derrotero que desde entonces enfrentan cada día para intentar vivir en libertad. Para creer que aún no es demasiado tarde.
Presentación del libro primera parte:
http://www.youtube.com/watch?v=Ca96bliychw
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